martes, 21 de mayo de 2013

Inutilísima.

No recuerdo una anti-historia mejor de contenido incierto. Y alzo el vaso, más vacío que yo: lo elevo hacia el infierno.

Hacía mucho que no pasaba por acá.
Eso sí, me hablo todos los días, quédense tranquilos.
Aunque no me sirve de mucho.
Conozco perfectamente cuál es el núcleo de la maraña pero no estoy haciendo nada para resolverla porque básicamente no tengo ganas.

Soy un manojo de desmotivaciones.

Manojo como las llaves. De esas que agitan y hacen mucho ruido porque tienen 2500 llaveritos y accesorios y giladas.

En mi caso, de ser llave, serviría sólo para hacer ruido. Por el momento. Eso espero.
La función principal no la estaría concretando por el hecho de que no encuentro el agujerito para insertarme.
Hice intentos (no muchos, para serles sincera) en un par, pero no encajo.
Me sobra un cosito, me falta otro, no lo encuentro, me dejo tirada en la mesa porque no sirvo.

Empiezo cosas y no las termino.
No sé si se comprende la gravedad de la situación. Empiezo cosas y no las termino. 
Me dejé estar tanto tanto que tengo tantas tantas cosas que quiero hacer, todas de una, que no llego. No me va a alcanzar la vida para la cantidad de cosas que quiero empezar (e intentar no dejarlas por la mitad). Pero las empiezo y no las sigo por lo siguiente, presten atención, tengo mi razón: soy malísima e inutilísima (si es que esa palabra existe, de no existir CANTÉ PRI LA PALABRA ES MÍA) para todo aquello que al primer intento no me sale bien. O como mi cabeza novelera espera.
Entonces la dejo, me hago la superada, acá no pasó nada, sigamos con la vida.
Y después llega la noche. 

Qué cosa que tengo con la noche, man.

No sé, podría maquinar así de día también. Digo. Como para darle un descanso a la noche, pobre, que se agota de tanta motivación y ganas de hacer todo.

Che, ¿por qué no vivimos de noche? Y así me convertiré en los días no vividos.
Mi vieja me vive reclamando que de día no existo, que todo lo hago de noche, que eso no sirve. Me la pinta como que si me levantara más temprano, si viviera de día, podría hacer mejor las cosas.

En una de esas tendría que probar.
¿Qué pierdo? Nada, creo.

Eso, voy a ver.
Me voy a dormir unas horitas. 

Ah, tengo que cambiar los llaveros, háganme acordar.




Even if I stop wanting you, a perspective pushes true: I'll be some next man's other woman soon.
I shouldn't play myself again! I should just be my own best friend!
Not fuck myself in the head with stupid men.